miércoles, 9 de mayo de 2012

hamburguesas rita – especial


el capítulo seis de la séptima temporada de la mítica serie “seindfeld” es un clásico en la historia de la televisión. the soup nazi, presenta un expendio de sopas, atendido por un tipo autoritario, grosero y dictatorial, al cual resulta indispensable obedecer en caso de querer su deliciosa comida. lo fácil no vale la pena. el episodio se desarrolla entre los conflictos que el cuarteto neoyorkino enfrenta para conseguir el preciado alimento. a mayor miseria mayor comedia. no quiero hacer un símil entre el presente lugar que me tocó ponderar la semana pasada, sin embargo me resulta inevitable no acordarme del cocinero que a su merced por medio de la frase: no soup for you, decidía a quien privar de su producto. miedo, estrés y angustia enfrentan un duelo a muerte ante económicas, caseras y ricas, en el boulevard rangel frías, con ustedes: hamburguesas rita.

del cómo:
no me canso de decir que lo mejor de mi es mi familia y mis amigos. me centraré en los últimos. esos que conservo desde la primaria y secundaria. mentira que el problema sea yo en todas y cada una de mis fallidas relaciones. con mis amigos llevo más de la mitad de mi vida compartida (es sarcasmo, en definitiva yo soy el problema).

de mis amigos podría escribir enciclopedias enteras de cómo perdimos el tiempo juntos ideando planes irrealizables y pendejos, como aquella vez que planeamos pintar el cuarto de mikes, salir de vacaciones en verano, limpiar el cuarto de mauricio, hacer una cápsula del tiempo y enterrarla en doctor gonzález, nuevo león, descubrir el agua en polvo, empezar un negocio denominado “la mareada”, inventar platillos como los tamales de barbacoa y las conchitas súper especiales, así como cócteles con distintos alcoholes llamados “sangre de centauro” u “ososucio”.

en ese mismo sentido llenaría diccionarios de apodos que ideamos de personas que nunca se enteraron que los tuvieron, desde la britney, el bonachón, la tofa, la cara de perro y el cara de perro, el señor del riel, el escrapi, la chafa, el luchador, el changuitogué, la puta neoyorkina, el carita de sol dos, la pezones, el oráculo, la cuerpo chido cara de pobre, la espárrago, el enemigo, el juan volados, el perrito sabroso hasta la caballo, la esplinter, la de todos, el corki, el cajón, la líder de los ex molcajetes punks, el manitas y el manotas, el dayono, los pompo, la excelsa, el que se comió al mirrey, la vieja loba, los paco memo, la hermana de la pezones, el asesino, el magdaleno, la señora de la rodilla, el charly gallos, la panterita, el masetas, el jimmy bluff, el tigre del norte, la campuzano, el cachorro y el ay ay ay.

me faltarían tomos para el anecdotario y relatarles esas ocasiones en que la madrugada nos descubrió en un tugurio o mejor aún tirados afuera del mismo, desayunando en el manolín, el al, el rubio o el palax o mucho mejor aún peleándonos afuera de éste último, todo lo que hemos compartido: las pérdidas y las perdidas, las lágrimas y las risas, las peleas, las traiciones y las mentiras y las reconciliaciones, las charlas y los silencios, los osos y los capitanes y porqué no hasta las putas, las ex parejas y las movidas.

en definitiva mis amigos son los mejores del mundo y no por el pinche cliché que todos dicen, sino por que mi mundo es barato, pequeño, cuadrado, falsamente complejo y pocas veces divertido. ellos son buenas personas, transparentes, relajados, serviciales y atrevidos, frente a uno de mamón, de cobarde, de acomplejado y de irónico, no queda más que rodearse de ellos, de otras vidas, de otros mundos. probablemente sin ellos no sería nada de lo que soy, o más bien dicho sería alguien mucho peor.

ellos obviamente fueron los que me presentaron a las hamburguesas rita, no precisamente como hamburguesas rita (nombre que recién se descubrió debido al foursquare) para nosotros toda la vida (como diría @lore_cantu o emmanuel en su famosa canción) fueron llamadas o “las hamburguesas de rangel”, “las colesterburgers”, o “las hamburguesas del señor enojón”.

jóvenes, intrépidos, tacaños para comer y beber pero magnates para comprarle a la pareja un reloj de marca, en varias ocasiones nos vimos en la necesidad de asistir a dicho lugar que como primer turno de prostituta trabaja solamente de ocho pe eme a dos a eme, cerrando los lunes.

desde preparatoria hasta la semana pasada que fui con varios de ellos después de un partido de beis de los sultanes, nos hemos vuelto clientes frecuentemente esporádicos e intermitentemente constantes a dichas hamburguesas. que a continuación describo…


“hamburguesas” se puede leer un anuncio con luces neón color morado en una viga que tal vez algún día sirvió de techo en lo que viene siendo una cochera. del lado izquierdo un estanquillito de madera, al fondo un pizarrón color blanco con la frase “favor de ordenar aquí”, la cual abre el menú que se ofrece en “rita”. al lado un parilla, que nunca recuerdo haberla visto sin humo, pero chingos de humo, tal pareciera que el lugar exige a los pobladores aledaños ayuda por medio de señales en el firmamento.

sillas y mesas rojas de plástico marca coca-cola, un televisor siempre con mala señal, un tambo de agua para lavarse las manos y una familia siempre dispuesta a servirte cuándo se le antoje.

hasta ahí parecería un típico negocio familiar de hamburguesas caseras. pero el emblema de este lugar durante muchos años fue su parrillero, el señor enojón, aquel de figura robusta, grande y aterradora. ese mismo que un día maldijo al papa juan pablo segundo y bedijo a galilea montijo. siempre malhumorado, esperando que uno cometiera el mínimo error para cobrárselo a base de bullying. persona visceral, que nos gritó en diversas ocasiones por no tener cambio o pagar una cuenta de más de setenta pesos a base de pura morralla.

si no había cocas en existencia, uno solicitaba lo que tuviera disponible. gritaba mucho, por más que uno quiera excusarlo al saber que pararse frente a una parilla por más de cinco horas y calentarse la barriga no es nada fácil, no se justifica la tensión generada en sus comensales al momento en que algo le salía mal.

vaya sorpresa la de nosotros un día que llegamos y ya no encontramos al señor enojón, no lo extrañamos, para nada. pero nos surgió la duda de qué había sucedido con él. después de varios intentos fracasados y pensando que tal vez seríamos imprudentes, el más intrépido de mis amigos preguntó a la señora por el señor enojón que sospechábamos era su marido, nos respondió lo siguiente: su nombre era martín y es mi primo, ni dios lo quiera que fuera mi esposo. quién sabe era muy raro. creemos que le robó dinero al de la carnicería.

quedamos helados con la historia y en lugar de estar tranquilos por saber que no extrañaríamos al parrillero, algo dentro de nosotros había fallecido. esa satisfacción por comer sin el apuro de poder ser regañados desapareció al instante y hasta la hamburguesa nos supo diferente. agradecimos la información compartida y decidimos continuar nuestras vidas cabizbajos, con sentimientos encontrados pero sobretodo con esas ganas de seguir adelante esperanzados en que el señor enojón en estos momentos se encuentre disfrutando de una vida alegre, sin humo, con galilea y sobretodo sin nosotros.

uno llega al lugar y lo primero que tiene que hacer es observar el pizarrón blanco que funge como menú en el estanquillo de madera y ordenarle a la señora dueña del lugar lo que se quiera comer de entre seis opciones.

el pizarrón ofrece desde la sencilla y la especial, pasando por la piñaburger y la champiburger, hasta la triple. suelo solicitar la especial que contiene: carne, queso, jamón, salchicha (para asar), cebolla, aguacate tomate, mayonesa, mostaza, esto a menos que traiga demasiada hambre y tenga ganas de dormir de pie y solicité la triple que contiene 3 carnes, 3 quesos y 3 jamones, más todo lo de la especial.

me decidí por la especial, una orden de papas sazonadas y después de terminarme mi alimento…

la calificación fue la siguiente:


escala del 1 al 10
ponderación final
sabor
8
0.37 x 8 = 2.96
ingrediente principal
Ø carne O pollo O pescado O camarón
presentación
7
0.21 x 7 = 1.47
consistencia
9
0.20 x 9 = 1.80
experiencia
7.5
0.22 x 7.5 = 1.54
calificación final = 7.77

llegó en platito de hielo seco individual, casi ni cabe la condenada hamburguesa especial, así namás, pa que le batalle uno, acá chingón. después también en una vasijita de hielo seco llegaron las papas por separado. sobre la mesa unos chilitos en vinagre y un botezazo de salsa ketchup (de dudosa procedencia y consistencia), servilletas y sal.

el sabor es auténtico, a qué me refiero con auténtico. a eso que me gusta cuando escucho a un bajista y lo identifico sin siquiera haberlo visto. a un adjetivo que sabes que a eso sabe. es decir, va el ejemplo, si cierran los ojos y les digo que traigan a su mente el sabor de una hamburguesa de mcdonalds, oh sorpresa, aparece ese saborcito sintético a cartoncito corrugado y papelito encerado. así con hamburguesas rita, ya sabes a lo que saben una vez que sabes que su sabor al igual que el sistema político mexicano no cambiará nunca.

la consistencia bien, muy bien me atrevería a decir, ya que a pesar de la camita de aguacate y de la salchicha para asar, el pan al estar grandito (grandito me gusta más que decir grandecito) resiste como buen disidente cubano.

tanto la mayonesa como la mostaza no vienen embarraditas, vienen así rudas, para mashos y hembras con carácter, el queso es blanco rayado y de igual forma viene así un puño a la braver, y ahora al no existir señor enojón de la parrilla, comer la hamburguesa es casi casi un trámite sencillo ante cualquier dependencia de gobierno. se disfruta, se mancha uno (usé demasiadas servilletas cabe hacer mención) se divierte comiendo la hamburguesa...

comentarios puntuales:
  • el precio solamente de la hamburguesa especial es de $30.00 pesos.
  • la hamburguesa para lo que cuesta y para lo que trae, está bien a secas. los ingredientes no son así como que los mejores en su rubro pero cumplen con su función.
  • respecto a la carne siempre la dejan bien tostadita, el sabor entre tanto ingrediente sobrevive milagrosamente.
  • todo a la parrilla, es mejor. aciertan en eso las hamburguesas rita.
  • las papas a la francesa vienen en forma de gajos, son grasosas pero sabrosas, suficientes a mi parecer, vienen con un aderecito chistozón y se les puede agregar queso por $10.00 pesos más.
  • el refresco de botella de vidrio cuesta  $10.00 pesos.
mi recomendación es:
se acabó seindfeld y la vida siguió, perdemos al amor de nuestras vidas y también, se fue el señor enojón de la parrilla de hamburguesas ritas y aquí estamos. sin embargo, gracias al destino, existen las temporadas en dvd para recordar los mejores capítulos de la mejor serie en la historia de la televisión, tenemos imaginación y creatividad para un día puede que pueda ser con la persona amada y las hamburguesas conservan su sabor original. 

todo pasa y todo queda, pero lo nuestro, seindfeld y el sabor de rita es pasar haciendo camino, camino sobre la mar. 

















por ocasión especial añado foto de las papas
por separado ya que no vienen con la hamburguesa.

lunes, 19 de marzo de 2012

jac and ray – pita burger



romeo y julieta, batman & robin, timón & pumba, arturitu & citripio, biruta & capulina, beavis & butthead, riggs & murtaugh, bebeto y romario, winnie & kevin, jordan & pippen, bella & edward,  tarzan & jane,  john & yoko, sabina & serrat, di stéfano & puskas, lucero & mijares, frida & diego, cortés & la malinche, tom & jerry, abelardo & eloisa, harry & armanda, bella & bestia, don quijote & sancho, adán & eva: jack & ray (sucursal valle).

del cómo:

me gusta escribir, no por elevar el espíritu y entrar en contacto con el mundo de las artes o alguna mamonería por el estilo. me agrada escribir simplemente por mi mala memoria, por lo olvidadizo que suelo ser, por lo mentirosa y embustera que es mi mente y por que es uno de los pocos refugios donde me puedo aislar y aferrarme a veintisiete letras que suelen fungir como mis mejores aliadas en tiempos de zozobra.

el primer recuerdo que tengo de esta vida es de color naranja. un salón de clases con cortinas plagadas de zanahorias y conejitos, eran avasalladas por un sol intermitente que hacía de esa aula un espacio cromáticamente inolvidable, aquella experiencia fue un intento fallido por parte de mis padres para prepararme a lo que sería mi primer día de clases en preprimaria, desde el momento en que entré al salón, empecé a llorar y a mitad de la jornada mi abuelo, como el superhéroe que suele ser hasta el día de hoy, fue a rescatarme.

ahora bien no es casualidad que el primer recuerdo que tenga de mi vida sea en un salón de clases. en un salón de clases donde me enseñaron a escribir, a tomar notas como si fuera un autómata, a preocuparme más por aprobar un dictado que por mi felicidad. a guardar silencio y compostura independientemente yo no lo quisiera. a ser disciplinado antes que crítico. a condicionar mi conducta a un número redondo y mi alegría a una temporalidad definida.

yo no sé cómo le hagan para organizarse tanto, ni para ahorrar, mucho menos para cumplir sus propósitos de año nuevo, para que no empiecen dieta cada lunes, para que no les aburran sus amistades o peor aun para comprometerse de por vida con alguien. yo no sé, a mi lo que mas o menos me funciona es esto. hacer listas, tomar notas, llenar documentos de inútiles apuntes, serle fiel a la escritura, confiarme de ella. coleccionar libros y revistas, guardar leyes abrogadas y constituciones viejas. adornar mis libreros con mis libretas de primaria, amontonar, arrumbar, almacenar, atesorar impresos. llenar todos y cada uno de mis vacíos con otros. esto con el mero afán de recordar. de poder ser olvidadizo pero de no olvidar dice murakami.

desde hace meses tuve la oportunidad de visitar el restaurante que en la presente ocasión se pondera, si bien el tiempo hace difusos los recuerdos, no mis notas sobre lo que solicité en aquella ocasión.



desde hace 37 años, para mi desde hace 25, existe el jac and ray, el primero de ellos ubicado en la colonia vista hermosa (prima hermana de la colonia linda vista). el fundamente de dicho lugar (según ellos) es que en nuestra querida ciudad del cerro de la silla sólo se comía carne asada, cabrito y tacos. surgiendo entonces una novedosa y creativa forma de vender tortas.

algo hay de cierto en eso, no sé si en lo personal lo pueda etiquetar como un restaurante clásico de la localidad, sin embargo sí es bastante conocido, bien visto y hasta cierto punto un referente para nosotros, ciudadanos del regiomonte.

terminología gastronómica como: papanachos, las tortas de roast beef y queso chihuahua, el tradicional pan árabe, la mezcla que sirve de aderezo a las tortas y pues un ambiente relajado, sencillo y familiar hacen que la franquicia ubicada enfrente del hospital universitario, al día de hoy cuente con doce sucursales. bien por ellos.

el lugar es mmm pues digamos un lugar como del medio oeste moderno empatado con cualquier otro de comida rápida, pantallas con videos, manteles a cuadros multicolores, niños gritando, meseros y meseras sonriendo, beh, ya saben.

el menú cuenta con un apartado denominado “burgers”, con la posibilidad de ordenar: la r - burger o la pita burger,

me decidí por la última debido a que la primera se veía bastante equis, la verdad, ni me inspiró la imagen, mucho menos la descripción. la pita burger, además de contar con el pan tradicional del restaurante, ofrecía lo siguiente: pan árabe + angus beef + queso amarillo + lechuga + pepinillos + tomate + papas a la francesa. existe la posibilidad de solicitar algún ingrediente extra como salami, jamón, tocino, queso chihuahua, cada uno por siete pesos más.

llegó estéticamente la hamburguesa muy bien presentada sobre una charolita roja, con una papelito estampado con la marca del restaurante y otra charolita de papas y después de comerla…

la calificación fue la siguiente:

escala del 1 al 10
ponderación final
sabor
6.5
0.37 x 6.5 = 2.40
ingrediente principal
Ø carne O pollo O pescado O camarón
presentación
8.5
0.21 x 8.5 = 1.78
consistencia
8
0.20 x 8 = 1.4
experiencia
8
0.22 x 8 = 1.76
calificación final = 7.34
no, no sé, no estoy seguro, las especialidades del jac son las tortas, de ahí que siempre pero siempre en un dúo dinámico alguien tiene el papel principal. la pita burger no está rica, ni es una joya, es cumplidora y se limita a llenar el menú para que no digan que ahí no venden hamburguesas, podrían mejorarlas bastantes. 
la carne es grasosa y se nota que es de esas carnes refrigeradas, que su razón de ser no es agradar el paladar sino sencilla y tristemente solo servir de carne. una hojita de lechuga, un par de pepinillos, rebanadas de tomates, un queso amarillo de color blanco y como ingrediente sorpresa la tradicional mezcla que fue de lo que más disfrute junto con el pan.

en definitiva debí haber ordenado una torta tradicional. los duetos encuentran su perfección en su complemento, estando al pendiente de los descuidos del otro, fortaleciendo las debilidades del que el otro carece. jac no existe sin ray, pero sus tortas si existen sin sus hamburguesas.

las han descuidado, hay que decirles que no por fortalecer y realzar su platillo tradicional tengan que menospreciar a otros. o en ese sentido dejar de ofrecerlas.

comentarios puntuales:
  • el precio de la hamburguesa es de $79.50 pesos.
  • el sabor de la carne no es rico, por decirlo de algún modo, sabe mucho a carne industrializada. 
  • estéticamente está cool los platitos muy ad hoc al ambiente del lugar.
  • el pan (a pesar de que está grasosito (como se aprecia en las fotos)) y la mezcla que no te avisan que contiene la hamburguesa fue de lo mejor de dicha ponderación.
  • botecito ketchup, platito con chiles y más pepinillos acompañan el platillo.
  • la cantidad de papas me pareció inadecuada.
  • el refresco en botella cuesta $19.50 pesos. 

mi recomendación es:
robin no existe sin batman, pero esté sí existe sin aquel. en el jac and ray se piden tortas, no hamburguesas. 






domingo, 29 de enero de 2012

city club – hamburguesa members choice


“monstruo mercado”, aparece en el capítulo trece de la quinta temporada de los simpsons, la serie de televisión animada se mofa de esos lugares, muy característicos de los gringos, que funcionan bajo la modalidad de “club de precios” haciendo alusión a productos de enormes dimensiones. si en el país que habito existe la tendencia generalizada a querer destruir nuestro complejo de inferioridad, elaborando monumentales tortas y tacos de longitudes kilométricas para algún día, no muy lejano antes de ser conquistados por el imperialismo yankee, a pesar de haberles copiado el ciento treinta y tres constitucional y el nombre de su suprema corte de justicia, poder obtener el record guiness por tener más record guiness en el mundo. si le pusimos chipotle y aguacate al sushi, arrachera y queso oaxaca a la pizza, de ahí que pregunte: por qué no habremos de mexicanizar ese tipo de lugares y exprimirlos al máximo vendiendo desmedidas hamburguesas que mezclan piña y frijoles refritos, ante la paradoja de paradojas, por qué no comer entonces en: city club.

del cómo:

existen personas que te cautivan por su semblante triste. por su melancolía constante y su renuente alegría. cuyas lágrimas se ocultan hacia el interior de su ser y sus complejas sonrisas pocas veces encuentran destinatario sincero. yo las prefiero a esas personas sobre los comediantes de lo ligero, los irónicos que te advierten su condición o los fanáticos de friends.

pero distingo de la tristeza pasajera y llamativa, muchas veces autoprovocada por rupturas amorosas, egocentrismo o problemitas de tipo incidental como perder un celular o la virginidad misma, sobre aquella tristeza atemporal y discreta, empatada con un enorme listado de clichés sociales que van desde la pérdida de un ser querido hasta el comer en soledad.

dependerá de cada caso en particular ubicarse dentro de algún aspecto antes mencionado, echando mano de la vida y sus circunstancias para continuar.

mi fin de semana pasado fue triste, tuve la sensible pérdida del compatriota detective héctor belascoarán shayne, del peruano ricardo arana mejor conocido como “el esclavo” y de un tipo de origen neoyorkino, que si bien nunca supe su nombre, conocí a gran parte de su familia y prácticamente todas y cada una de sus enfermedades.

no es casualidad que haya seleccionado tres distintos libros, de distintos autores, épocas y géneros y nacionalidades y en los tres haya encontrado el elemento de la muerte en sus personajes principales. una muerte literaria pero muerte al fin. una muerte plasmada en las letras pero letras de taibo, vargas llosa y roth.

autosatisfecho de tristeza, necesitaba una manera de reanimarme. una manta en mi camino advirtió que mi destino era comer y llorar. después me dijo un portero que no hay que comer funesto pero hay que saber masticar.

no hay más, necesitaba un abrazo, necesitaba comer, se me atravesó en mi camino. triste pero hermosa realidad.


pues no es un restaurante, sin embargo el city club cuenta con un área de comidas para aquellos que contamos con membresía. es conocido por varios de nosotros que las pizzas que ellos venden están buenas y algunas otras cosas como las papas con queso o alguna ensaladita así para pasar el rato.

para nada critico el esfuerzo por vender comida en un supermercado al contrario lo creo perfectamente válido, pero que se aprovechan de uno cuando sin más estudio previo se cuelga una manta anunciando la venta de hamburguesas durante los días: jueves, viernes, sábado y domingo. no se vale.

imaginen esa tía gordita que todos tenemos, buena onda, que nunca deja de decirte tu nombre en diminutivo por más ruco que estés, que en las navidades no te da regalo sino un detallito, que siempre está sonriendo y cocina bien a toda madre. bueno pues imagínenla a ella sola haciéndola de parrillera, cocinera, mesera y envolvedora de las hamburguesas que ahí se venden. está complicado.

al parecer a los del city club, se les hizo sencillo pensar que por un precio accesible, y contando con la facilidad de que todos los productos que le puedes poner a la hamburguesa los encuentras por cantidades industriales ahí mismo en su tienda, ya pueden alardear que venden hamburguesas de su marca “members choice”.

observé la lista de elementos adicionales que le podía poner a la hamburguesa y sin el menor empacho, decidí solicitarla con todo, es decir con: carne, lechuga, frijoles, cebolla, catsup, mostaza, mayonesa, tocino, piña, champiñones, aguacate, tomate, salchicha, pepinillos, chiles jalapeños, pepperoni, jamón, queso amarillo y asadero.

veinte ingredientes, dentro de dos panes, así como lo leen, veinte. imaginen el tamaño de aquello. no por algo decían los simpson que en dichos lugares “comprar es una experiencia sobrenatural”, por lo visto también comer.

una vez pagada ante la cajera y solicitada ante mi tía gordita imaginaria, fui testigo ante mis propios ojos de su preparación. esto a todas luces fue malo. creo en la transparencia más que en la opacidad pero tampoco soy de los que creen que me tienes que explicar que el helado de vainilla fue elaborado por una máquina de acero inoxidable construida en alemania y exportada a méxico durante el invierno del ochenta y seis. no carajo, dime a que sabe la nieve y ultimadamadremente cómo se llegó hasta a ella.

chingos de toperguers contenían cada uno de los veinte ingredientes anteriormente descritos, panes por aquí y panes por allá (casi casi como en el 2000 con foz) de dimensiones cuadradas (ha! no había visto el paralelismo entre el partido político acción nacional y lo cuadrado de las hamburguesas), mucho aceite sobre la parrilla, mi tía sudando, haciéndome plática, preocupada por que no se le hiciera mucha fila y usando unos guantecitos de latex para procurar una higiene que las cantidades industriales de ingredientes desequilibraban la zona. ni hablar, recibí el pinche animalote envuelto en un bonito papel cuadriculado a rojo y blanco, lo metió en cajita de hielo seco y después de comerla…

la calificación fue la siguiente:


escala del 1 al 10
ponderación final
sabor
5.5
0.37 x 5.5 = 2.03
ingrediente principal
Ø carne O pollo O pescado O camarón
presentación
8
0.21 x 8 = 1.68
consistencia
6.5
0.20 x 6.5 = 1.3
experiencia
5
0.22 x 5 = 1.1
calificación final = 6.11

diseccionemos o vayamos por partes como dice jack el destripador (mal chiste): siete rebanaditas de pepperoni, una salchicha para asar rebanada en tres, una hoja de lechuga, una rodaja de piña y otra tomate, dos de cebolla, medio aguate, cama de frijoles refritos, mayo, mostaza y ketchup escurriendo de la misma, la carne (qué ya ni me acordaba de ella entre tanta cosa) con dos puños de queso asadero y amarillo rayado sobre la parrilla), todo así montado. el pan tostado tirándole a lo quemado con mucho ajonjolí.
empecé a dejar de saborear cuando a la primera mordida ya me había gastado tres servilletas y el sabor a grasa y a una indefinición de ingredientes se presentaron ante mi paladar de manera tibia.
era obvio que entre tanto ingrediente a la intemperie en los topeguers de mi tía los mismos se encontraban fríos y al momentos de colocarlos sobre la parrilla el calor no fue suficiente para que estuvieran calientes.
les aseguro que la intención es buena, pero es mucha chamba para una sola señora y también pues los ingredientes son de una calidad mediana. para esas mejor me junto con mis amigos y las preparamos nosotros mismos.
llegué triste, me fui también. no las recomiendo ni en casos de urgencia. me da gusto saber que solamente las pueden encontrar durante cuatro días de la semana y en exclusividad para los miembros de dicho supermercado. ojalá y recapaciten y las retiren pronto o hagan una refundación como lo hace cada seis meses el perredé. sino tiene de otro échense una pizza, pero este no es un blog de pizzas (cof cof @_nomeolvides_).
comentarios puntuales:
  • el precio de la hamburguesa solita es de $39.00 pesos. si se quiere con papas aumenta a $49.50 pesos.
  • muy grasosa toda la hamburguesa. escurriendo aceite #yasíbienfeo.
  • entiendo que no es un restaurante pero la higiene en el área de comidas resulta indispensable.
  • aplausos discretos para la gran variedad de ingredientes que se le pueden agregar, aunque la calidad de los mismos es bastante pero bastante regular.
  • la hamburguesa estaba tibia, eso fue altamente desagradable. aplicando una exégesis analógica de carácter bíblica: ojalá fueses fría o caliente, pero por cuanto eres tibia, te vomito de mi boca.
  • las papas, aunque muy flacas e insuficientes para tamaño de hamburguesa, son buenas.
  • el refresco refil cuesta $14.90 pesos. 
mi recomendación es:
hermosa la palabra “triste”, que en la presente ponderación no vale la pena siquiera utilizar para ese intento de hamburguesa.