domingo, 1 de enero de 2012

mau burger – la texana


hay experiencias a las que no se puede sobrevivir, desarrollarse en un entorno cada vez menos habitable con dioses hechos a la medida y voyeristas profesionales, hace agarrarle a la vida un miedo exótico, una propensión hacia el suicidio colectivo y la resurrección individual. por fin, después de ponderar veinticuatro hamburguesas en el presente espacio y haber sido tachado de burges reprimido y falso pejista, tuve la oportunidad de asistir a un puestesito de burgers callejeras, ubicado en el municipio y también parque acuático de san nicolás de los garza, denominado: mau burger.

del cómo:

fernando cordero lleva en su apellido la víctima ofrecida en sacrificio por los pecados de los hombres, su nobleza y apoyo incondicional hacia nosotros sus amigos, hacen que lo veamos como un redentor postmoderno. mi amistad con él se remonta al verano del 2001, las anécdotas compartidas van desde mi primer borrachera hasta la que tuvimos la semana pasada, desde campañas de ayuda al necesitado hasta la comisión de delitos del orden federal, desde besos hasta peleas, desde la a hasta la zeta. sin embargo, si tuviera que distinguir su amistad con un par de palabras sería: aventuras y comida barata.

fue en quinto semestre de preparatoria, junto a otros dos amigos, cuando decidió llevarnos a unas “famosas gringas de diecisiete pesos” a cenar, el resultado fue palpable hasta el día siguiente que tuvimos que abandonar a excepción de fer (claro está), uno por uno, la escuela por fuertes malestares estomacales. el incidente no llego a mayores y la lección quedó aprendida: lo que no te mata, te fortalece. en retrospectiva uno reconoce que el problema no fueron las gringas baratas, el problema fuimos nosotros.

conocedor de mis gustos, desde hace un par de meses me estuvo insistiendo en ir a probar unas hamburguesas a las que llevaron a su hermano después de salir del trabajo en un reconocido supermercado de origen gringou. pudimos concretar mil planes, pero nunca el degustar las hamburguesas en cuestión, sino hasta hace un par de días aprovechando la semana laboral de vacaciones que nos dieron por el campeonato de nuestro equipo predilecto de fútbol.


como lo mencioné párrafos arriba, la ubicación del lugar es dentro del municipio de sanico, (o el municipio del que padriiiiiiiiiísimo acá pa la banda) el viaje resultó solamente equiparable al de frodo y sus amigos, ya que después de un largo de trayecto, un par de extravíos y un ifon con complejos de gepese distraido, arribamos a un lugar donde dalí, miró y magritte fácilmente hubieran sido pintores realistas.

un construrama que de noche es tomado por puestesito color blanco atendido por seis personas, a su lado un par de largas parrillas, una lámpara intermitente de luz neón, varias mesas y sillas de esas rojas de coca cola de aluminio, un proyector proyectando proyecciones de los polivoces en una pared conectado a unas bocinas y gente, mucha gente, unos haciendo fila para llevar, otros sentados, otros arriba de sus carros esperando. así el panorama.

de entrada el lugar te da la bienvenida con una manta del logotipo de las “mau burger” enmarcando una hamburguesa entre un pescadito para después encontrar el slogan que sentencia: “el sabor que te bendice”, si bien el changarro se encuentra sobre una avenida de nombre santo domingo, me resulta difícil creer que los atavismos religiosos los encuentro hasta en mis actividades más mundanas. dejé de lado cualquier intento de conexión dominica y me dispuse a ocupar mi lugar teniendo de fondo las aventuras de agallón mafafas y juan garrison.

una manta de gigantescas proporciones colgada en una pared funge como menú, presentando doce distintos tipos de hamburguesa. también una cartulina de color amarillo fosforescente presenta los precios y demás cuestiones accesorias.

resulta un poco complicado degustar alimentos a la intemperie en temporada de invierno, sin embargo encuentro altamente reconfortante y hasta cierto punto atractivamente peligroso que un lugar de hamburguesas busque más allá de mamonerías o combinaciones de sabores huecos y mercadotecnia barata, un sello distintivo, el cual lo haga fácilmente identificable y vaya creando a su alredor una culto al mismo.

los polivoces a todo volumen, el ir y venir de la luz neón, las connotaciones cristianas, el frío, mis amigos, todo convirtió aquello en una decisión kafkiana que estaba tomada de antemano, al solicitar la llamada “texana”, hamburguesa suicida con una barra de queso crema filadefia en medio de ella.

cuestión de tiempo para morir o para que me detecten el colesterol alto, que es lo mismo. la antesala del dentista, el purgatorio del creyente, el medio tiempo del fanático, así me sentía yo para recibir mi merecido. imaginen ustedes, comer una barra entera de queso crema, no vayamos a las consecuencias, ni tampoco a las causas, me refiero a las sensaciones físicas, es a todas luces una posibilidad a morir, aunque bien es cierto ¿hay algo entonces que no ofrezca la posibilidad de morir? se muere a causa de todo lo que existe y de todo lo que no existe, afirma el rumano en las cimas de la desesperación.

entonces traje a mi mente aquella noche que murió paco stanley y descubrí que existía la muerte y lloré desconsolado, las ideas de savater al respecto que tanto me han ayudado, los pocos que se me han ido, todos los noviembres, mátenme por que me muero de mis caifanes y me descubrí rodeado de mis amigos reflejando mi incapacidad y temor de afrontar mi instante supremo a la hora de mi muerte.

me tranquilizó pensar que no es mortal quien muere sino quien sabe que va a morir. y valemadrísticamente me dije: chinguesú! vayamos a morir pues…

la calificación fue la siguiente:

escala del 1 al 10
ponderación final
sabor
8.5
0.37 x 8.5 = 3.33
ingrediente principal
Ø carne O pollo O pescado O camarón
presentación
6.5
0.21 x 6.5 = 1.36
consistencia
8.5
0.20 x 8.5 = 1.70
experiencia
9.5
0.22 x 9.5 = 2.09
calificación final = 8.48

sobre la mesa de aluminio roja una charola que contenía: bote de ketchup  heinz refiliado con otra ketchup que dudo sea heinz, salero, bolisita de servilletas, chiles jalapeños, bote de salsa barbiquiu de dudosa procedencia y bote de salsa botanera.
el mesero llegó con la hamburguesa sobre un plato rectangular de hielo seco color blanco, el plato sin más pretensiones que servir para lo que sirve un plato que es servir los alimentos y comer en él, qué más da. lo que importaba era el contenido. muera la forma, viva el fondo.
frente a mi, una hamburguesa de dimensiones exorbitantes. una carne asada al carbón, gruesa, gruesa, gruesa, (tres veces gruesa) irregularmente circular con harta grasita, que con decirles que la barra de queso crema se veía vulnerable ante el tamaño de la misma.
el pan también al carbón mas grande de lo que usualmente acostumbro consumir. una capa de aguacate en la tapa inferior y en la superior mayonesa, mostaza y una rodaja de cebolla morada. tres hojas de lechuga y un combo de: queso, una rebanada de jamón y otra de pepperoni. tómala. un monstruo, qué digo, varios en uno solo. la muerte es poca cosa cuando de comerse la texana se trata.
al saber que era una hamburguesa económica y de puestesito callejero, me llevé una muy pero muy grata sorpresa al verme satisfecho tanto por la consistencia como por el sabor.
si bien la texana es para valientes y hay un momento en que lo sensato sería que cobraran una cuota aparte por las servilletas utilizadas, la carne tiene un sabor de barrio, ese que no se consigue ni en el mejor restaurante de la ciudad, un sabor sincero y creativo, y es que díganme a quién carajos se le ocurre inventar una hamburguesa con un queso filadelfia en medio? pues bueno la respuesta es justo a quien se le ocurre pedirla.
el queso pensé sería un obstáculo y algo difícil de digerir y la verdad es que sí pero ni tanto. todo es cuestión de fe. al ver mi plato en vació al finalizar mi hamburguesa entendí el lema del lugar… me encontraba bendito y listo para alcanzar a los que un día se nos adelantaron.
tener cuidado con la limpieza del lugar y pues la estética pasa a segundo plano al encontrarse en tan pintoresco lugar. también por obvias razones pues cuidado con la bomba calórica que se consume.
comentarios puntuales:
  • el precio de la hamburguesa es de $42.00 pesos.
  • no hay formas, lo importante es el fondo.
  • la dinámica es la siguiente, llegas observas la manta que funge como menú en la pared, ordenas, comes y sales bendecido.
  • nos dijeron que se les acabaron las papas. lamentable, la orden cuesta $15.00 pesos.
  • el pan nada que ver con el partido mocho, aguantador, ferreo y cumplidor.
  • la incertidumbre de ingredientes provoca ese miedo exótico digno de felicitaciones.
  • la barra de queso crema filadelfia se le batalla pero entre tanta carne y el combo de queso-jamón-pepperoni, pasa y pasa bien.
  • el refresco es de botella y su costo es de $8.00 pesos. 


mi recomendación es:
apoteósico manjar callejero que raya en lo celestial. vale la pena, por la experiencia, por lo económico y por el atrevimiento.




10 comentarios:

  1. estimado compañero (¿regio?)
    puede que no tenga mucho que aportar a tu blog, pero quiero decirte que nunca en mi vida he visto (leído) reseñas más excelentes que las tuyas. Cada descripción que haces de los sabores y las sensaciones es única y maravillosa (tanto así qe casi puedo saborear las hamburgesas) y todo junto es una gran obra de arte que te llega a lo más profundo del corazón y del alma.
    Fuera de choros, tu blog es original y tu talento para describir es inigualable, podría leerlo todo.
    Err... no se me ocurre un buen cliché para terminar esto, ahmm... qué tal... 'sigue escribiendo y...y... come frutas y verduras, sale chau'.
    Sí, eso, chau.

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  2. Quizá no sea la mejor hamburguesa de la region en cuanto a calidad y sabor, pero para la raza que no puede desembolsar $300 por una burger, esta es una excelente opción, definitivamente su sabor te bendice.
    Excelente blog!

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  3. wooowwww... que reseña tan única como las Mau Burger... me complace en comentar que he tenido la experiencia de disfrutar la hamburguesa en cuestion... "TEXANA" sin duda deliciosa y definitivamente "sabor que te bendice" pero te recomiendo que pruebes las papas asadas que estan riquisimas y altamente recomendables, sobre todo la "super papa" acompañada de carne asada, tocino natural, champiñones, queso amarillo, mantequilla y sus respectivas galletas saladas... pero... que te puedo decir... mejor vive esa experiencia, total... la muerte cada vez está mas cerca... :) excelente dia!

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  4. Cundo vivía en monterrey comía estas hamburguesas 2 veces por semana, económicas su tamaño te llena completamente su sabor es genial, y sin lugar a dudas este negocio tiene gente regular y un increíble ambiente. La verdad prefiero una hamburguesa rica y barata a una de alto precio y calidad regular. Te reto a comerte una triple mau eso es placer. Por cierto me encantan tus reseñas

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  5. ya que andas por san nicolas te invito a conocer otras hamburguesas que están buenísimas

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  6. Hola!

    Me encantó lo original de tu blog!

    ¿Ya probaste la hamburguesa de La Nacional?
    Quisiera leer que opinas!!!

    Saludos!

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  7. La razón del precio de estas hamburguesas es que la carne contiene soya, por eso el tamaño tan enorme de la carna, y lo mejor de esto es que no es dificil de digerir, es mucho mas saludable que otras hamburguesas callejeras =P

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  8. He escuchado a muchos amigos hablar de tales hamburguesas, lo que siempre me molesta es que no saben decirme, ¡donde estan!

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